Referencias Históricas
Serpentón-serpent-serpentó 1

La primera noticia encontrada del serpentón la tenemos en Francia a mediados del siglo XVII de la mano de Marin Mersenne, quien en 1636 escribió un artículo sobre el instrumento. En las memorias de la historia civil y eclesiástica de Auxerre escrita por el padre Lebeuf, se atribuye la invención del serpentón al canónigo Edme Guillaume entre 1571-1593 en esa ciudad, situada a 171 kilómetros de Paris.

El serpentón es el fruto de la necesidad de un instrumento que compensará el registro grave de los cantores inexistentes o escasos en los habituales coros formados por niños mayormente y que no enturbiase al coro sino todo lo contrario, que diese la afinación en el canto llano, por este motivo, en un principio el serpentón fue un instrumento utilizado exclusivamente para los oficios religiosos en Francia.

En España, al igual que en otros países como Inglaterra e Italia entre otros donde el serpentón tuvo una gran aceptación durante el siglo XVII, es cuando encontramos las primeras constancias de uso del instrumento.

En Europa, de los siglos XVI, XVII y hasta el siglo XX el instrumento que dominaba en los templos era el órgano, pero algo cambia en la primera mitad del siglo XVI. A las capillas vocales se les agrega otra, compuesta por instrumentos a la que se la denomina capilla de ministriles, denominación que se les otorga a los músicos que tocaban un instrumento de viento en funciones eclesiásticas.

En España este hecho comenzó en Sevilla en 1526, más tarde le siguió Toledo en 1531, más tarde fue Salamanca (1534), Jaén (antes de 1540), Cuenca (1537), Santiago (1539), León (1544), Valencia (1560), Palencia (1567), Zaragoza (ca.1574) y así sucesivamente les siguieron el resto de catedrales de la península. Es difícil saber cuáles son las catedrales, Iglesias y colegiatas pertenecientes a los cabildos de España que integraron ministriles pero encontramos estas capillas de ministriles en los más importantes centros eclesiásticos.

Estos conjuntos en su mayoría están formados por instrumentos de viento: chirimías y sacabuches, aunque a lo largo de la segunda mitad de siglo XVI la chirimía convive con el cornetto (corneta) y en 1550 aparece el bajón como instrumento de refuerzo de las voces Graves. A pesar del creciente interés por la música instrumental en catedrales y demás templos, los ministriles no llegarán a adaptase hasta bien entrado el siglo XVII.

Mientras en Francia, el serpentón realizaba una gran escalada, llegando a todos los rincones del país y convirtiéndose de esta forma, en un instrumento excelente para acompañar a los coros.
La duplicación y la ampliación ornamental de las voces corales por el grupo instrumental no existen en las catedrales francesas. La capilla de música es vocal y no parece que haya una evolución, por la introducción estatutaria de un conjunto instrumental, durante la primera mitad del siglo XVII. Tan sólo se tolera, a partir de finales del siglo XVI, la presencia del «serpentón» que, de la misma familia que el bajón, hace igualmente las veces de refuerzo o sustitución del bajo vocal.

En España disponíamos del Bajón. El Bajón, es el antecesor del fagot que conocemos hoy día y desempeñaba el mismo rol que el serpentón en el país Galo. Conforme nos adentrábamos en el siglo XVII el bajón fue arraigando tanto en las capillas corales como en la de ministriles.

Llegado a este punto me gustaría comentar brevemente las cualidades de estos dos fantásticos instrumentos.
Como ya he comentado anteriormente, tanto el serpentón como el bajón desempeñaban la misma función, pero encontramos grandes diferencias entre ellos.
El Bajón y el serpentón tienen en común que los dos están construidos en madera, tienen un tudel de metal y los dos son cónicos. El bajón dispone de seis agujeros al igual que el serpentón de iglesia y un par de llaves, pero la gran diferencia entre otras y dejando a un lado su forma que es evidente, es la manera de emitir el sonido que es lo que determina el timbre y la cualidad sonora.

Por un lado el bajón es un instrumento de doble lengüeta, por esta razón pertenece a la familia de las maderas. Es la doble lengüeta lo que lo convierte en un instrumento potente y algo incisivo. Un instrumento que por su potencia siempre está en un primer plano. Por el contrario, el serpentón es un instrumento con boquilla de ahí que pertenezca a la familia de los metales a pesar de que esté construido en madera. En el serpentón, la emisión de los sonidos es debida a la vibración de los labios del instrumentista algo determinante, en mi opinión, en la calidad del sonido, claro está que también intervienen los materiales del instrumento, la persona etc. Pero en el serpentón podríamos decir que al contrario de lo que sucede en el bajón, son nuestros labios quienes producen y modifican las cualidades del sonido ya que en el bajón es la caña. Por este motivo el serpentón posee un sonido muy cálido, vibrante, apasionado y lo más importante es que según el “Etude caustique sur le serpent et les voix” de Volny HOSTIOU es capaz de sostener a un coro relativamente grande sin pasar a un primer plano pero dándole una gran consistencia a la masa coral. Es por todo ello que este instrumento tuvo una gran aceptación en gran parte de Europa en la música religiosa. Lo sorprendente es que el serpentón desde su aparición en el siglo XVI hasta el siglo XXI, es que prácticamente no se ha dejado de utilizar, siendo España el país que más tarde dejo de utilizarlo en bandas militares ya en el siglo XX.

Durante la primera mitad del siglo XIX y según el diccionario de la música española, publicado en 1859 al serpentón se le unió el ophicleide (Figle) , que pudo haber sido introducido en España en 1828 por Pedro Broca. Este instrumento la piedra angular de la orquesta romántica y quien fue apartando al serpentón de la orquesta por ser un instrumento más fácil de afinar y por su sonido más en consonancia con la sección de metales de la orquesta. No obstante, el serpentón luchó por no desaparecer agregándole llaves para mejorar la afinación aunque habiendo perdido la batalla del sonido, el ophicleide no tardó en desaparecer de las orquesta con la aparición de la tuba, siendo sustituido por ésta a principios del siglo XX.

El serpentón fue cayendo en desuso a principios del siglo XX, casi durante medio siglo hasta 1970 cuando un apasionado del serpentón como fue el luthier Christopher Monk, comenzó a fabricar réplicas de este instrumento. Tampoco nos podemos olvidar que otro de los motivos por los que el serpentón es un instrumento cada vez más utilizado desde la segunda mitad del siglo XX hasta el siglo XXI, es gracias a la gran demanda en la interpretación de música con instrumentos de época. De esta forma nos encontramos ante un instrumento renovado e integrado en un amplio abanico de estilos musicales que van desde la música antigua hasta el jazz, siendo algunos de los grandes impulsores de este instrumento durante el siglo XX y hasta nuestros días los grandes músicos franceses: Bernard Fourtet y Michel Godard.

La primera referencia sobre el serpentón en España, la encontramos en la catedral de Toledo principios del siglo XVII.
“No obstante sabemos por documentos, que a principios del siglo XVII, la capilla de Toledo (que como primado de España daba la pauta a las demás catedrales), además de órgano, no admitía más que cuatro instrumentos de viento: Un bajón, (fagote), dos chirimías y un pequeño serpentón, pero en ciertas solemnidades…”

La segunda referencia la encontramos en la catedral de Barcelona a finales del siglo XVII.
“El cornetto, el bajón, las chirimías, el sacabuche y el serpentón, son los instrumentos más utilizados por los ministriles, y como consecuencia los que con mayor regularidad aparecen
en los manuscritos catalanes del siglo XVII. En lo que respecta a la polifonía, hay que destacar el bajón y la cornetto. El bajón es el encargado habitual de sostenes a la polifonía o canto de órgano. Excepcionalmente se utiliza para este trabajo el serpentón”.

Según estos datos, es de suponer que el serpentón llegó a España por medio de la iglesia. Como se menciona anteriormente, la catedral de Toledo era el espejo en el que mirarse para el resto de catedrales de España por lo que es razonable pensar que después de esta, el serpentón fue introduciéndose en las catedrales más importantes del país.
Podemos destacar algunas de ellas, pero a partir del siglo XVIII.

Capilla de la Catedral de Cuenca constaba entre 1723-1750 de Maestro de capilla, organista mayor y segundo: sochantre y teniente de id: dos tiples, dos contraltos, tres tenores, seis salmistas, serpentón y arpistas, tres bajones, violón y cornetas.

Catedral de Oviedo a finales del siglo XVII y principios de XVIII obtenemos la referencia de su serpentonista M. Herrera, que aunque contratado como bajón tambien sabía tocar el serpentón.
Catedral de Barcelona a finales del siglo XVII y principios de XVIII aparece una referenciasobre un serpentonista no oficial. Aunque aquí solo se muestra una pequeña referencia de catedrales, de puede deducir que fueron muchas las catedrales que disponían de serpentón en sus capillas.

Ya en 1701 iniciado el nuevo siglo y con la llegada al trono de Felipe V duque de Anjou, también conocido como el Animoso, tuvo a su disposición a los mejores instrumentistas y los instrumentos más modernos de la época. Dado que Felipe V era francés, concretamente de Versalles de donde es originario, ya disponían del serpentón, siendo la capilla real de Versalles una institución en lo referente a la música religiosa y la que contaba con al menos tres serpentones. Por petición, casi una exigencia del Rey Luis XIV, junto al rey de España, le acompañaban músicos franceses entre los que se encontraba el compositor Henry Desmarets en su séquito para formar su Real cámara de música con el objetivo de que sus ministriles fuesen la élite musical en España y de esta forma establecer la música francesa en la Corte Española.

En España, el serpentón llego como instrumento para uso exclusivamente religioso en el siglo XVII pero en el siglo XVIII poco a poco, se introdujo en otros ámbitos de la vida musical española aunque esta tarea no se hizo de esperar, ya que por ejemplo, hay constancia del serpentón entre 1701-1707 en la ciudad de Valencia. Esto indica la aceptación que tuvo el serpentón en sus diferentes roles.

Es cierto que Felipe V fue un gran amante de la música, y ya en su infancia podía disfrutar de la música francesa e italiana en la Corte de Versalles pero no cabe duda de la influencia en gustos musicales de sus dos esposas, María Luisa Gabriela de Saboya (1688-1714) e Isabel de Farnesio (1692-1766), las dos reinas de precedencia italiana.
Por desgracia en la de Nochebuena de 1734, el palacio real de Madrid sufrió un incendio en el cual se quemaron gran parte de los documentos, es por ello que es muy difícil obtener información del serpentón en la capilla.

Es en este siglo con este rey cuando comienzan a llegar a España compositores, músicos y cantantes como Doménico Scarlati, Farinelli, Corselli…. dando comienzo a uno de los momentos más esplendorosos de la música en España. También los Habsburgo, de la mano de Carlos de Austria, quien estuvo en guerra con Felipe V entre 1705 y 1714 instaló su corte en Barcelona(1707-1711) y Valencia (1706-1707), donde encargó e hizo estrenar óperas de Caldara y otros músicos italianos. Los nobles que llegaron con sus cortes para darle apoyo, también trajeron sus músicos. Entre Borbones y los Habsburgo llegaron gran parte de los nuevos instrumentos, como los oboes…
En esta época se celebran numerosas representaciones operísticas en teatros como los del Buen Retiro y en el de los Caños del Peral (actual Teatro Real) y en los palacios de Aranjuez y el del Escorial, Teatro de Barcelona, así como en tantas otras ciudades, siendo estas representaciones casi exclusivamente para la aristocracia.
Por otra parte no podemos olvidar el virreinato de Nueva España que abarcaba desde los territorios de España en Norteamérica, Centroamérica, Asia y Oceanía entre los siglos XVI y XIX.

Es en Centroamérica en el Siglo XVIII donde encontramos datos de la introducción del serpentón por la iglesia y el ejército español. Observando la gran vida musical en nueva España, se puede entrever la gran riqueza musical que tenía lugar en la península.

Fuentes

Jean L ebeuf (abad), Memorias sobre la historia eclesiástica y civil de Auxerre, París, Durand, 1745, Vol.1
Historia de la música en 6 bloques, volumen 1 de Roberto L. Pajares Alonso
Recerca Musicològica XVII-XVIII, 2007-2008 93-120 / Los ejes de la música francesa de la primera mitad del siglo XVII /Louis Jambou Université de la Sorbone, Paris IV
Etude acoustique sur le serpent et les voix de Volny HOSTIOU, article publié lors du Congrès Européen d’Acoustique: Forum Acusticum 2005 qui s’est déroulé à Budapest du 29 Aout au 2 Septembre 2005
THE OPHICLEIDE IN SPAIN, WITH AN APPENDIX ON SOME 19th-CENTURY BRASS TUTORS IN SPAIN de B. Kenyon de Pascual

Miscellanea barcinonensia, Números 56-58 pág.38
Actes del I Symposium de Musicologia Catalana: Joan Cererols/ En la catedral de Barcelonaaño hay en 1689,”…un musicoque toca en la capilla de esta Sta. iglesia, un instrumento que vulgarmente se llama Serpent” Arx.Cat Barcelona, llibre de ñla Sivella, VI, f. 187v.
Los ILMOS. Senores obispos que han rtegido la diocesis de Cuenca por Dr. D. Trifon Muñoz y Soliva canónigo magistral de la Sta. Basílica de Cuenca.
Música entre dos mundos: La catedral de México y sus libras de polifonía (siglos XVI-XVIII) por Javier Marín López.
ANTOINE, Michael (1965). Henry Desmarets (1661-1741). Biographie critique, París, sigue siendoun trabajo fundamental para el estudio de este compositor. MARTÍNEZ SHAW, Carlos; ALFONSO MOLA, Marina (2001). Felipe V. Madrid: Arlanza, p. 60. MORALES, Nicolás. «L’exil d’Henry Desmarets à la cour de Philippe V, premier Bourbon d’Espagne: 1701-1706». En: Henry Desmarets (1661-1741). Exils d’un musicien Dans l’Europe du Grand Siècle. París, 2005, p. 33-42. 13. El texto fue escrito por Mme
Recerca Musicològica XIX, 2009 159-184/El teatro con música en la corte de Felipe V durante la Guerra de Sucesión, entre 1703-1707* Begoña Lolo Herranz/Universidad Autónoma de Madrid
Recerca Musicològica XIX, 2009 241-256/ La actividad musical dependiente del Cabildo Municipal de Valencia durante la Guerra de Sucesión/ Raquel Serneguet Romero/Universitat de València
Recerca Musicològica XIX, 2009 159-184 / El teatro con música en la corte de Felipe V durante la Guerra de Sucesión, entre 1703-1707* Begoña Lolo Herranz /Universidad Autónoma de Madrid.

Roles del Serpentón

Como bien sabemos, el serpentón ya en sus inicios se convirtió en un instrumento muy apreciado y perfecto para el uso cotidiano en la música religiosa ya fuese acompañando solo a las voces o en las capillas de ministriles. Es un instrumento que a lo largo del tiempo fue adquiriendo nuevos roles en todas las agrupaciones existentes como son las capillas reales, capillas vocales, capillas de ministriles, orquestas, bandas militares y como solista.
Durante el siglo XVII el rol del serpentón fue esencialmente acompañar al canto llano y a las capillas corales papel que se desarrollaba junto al bajón. Cuando el serpentón entra a formar parte de las capillas de ministriles a lo largo del siglo XVII, también era frecuente que el serpentón supliese la voz del bajo, sobre todo cuando se trataba de música policoral. Esto se indicaba no escribiendo la letra en la parte del bajo. Una vez incluido como ministril, el serpentón amplió sus tareas, ya no solo tocaba dentro de los templos.

En el siglo XVIII, eran muchos los que disponían de capillas de ministriles, como la casa real, la iglesia, los monasterios e incluso aristócratas que disponían de sus propias capillas de ministriles y orquestas privadas como fue el caso de la casa de Osuna y Benavente.
Los cabildos también disponían de sus propias capillas de música y sus ministriles como formaciones estables con unos salarios fijos para cubrir las necesidades musicales de las ciudades y cada uno de estos grupos tenía una función diferente.
En el caso del serpentón pertenecía a los ministriles. Estos estaban compuestos por varias combinaciones de entre los siguientes instrumentos: Chirimías, cornettos, bajones, bajoncillos, serpentones y sacabuches y la función de este tipo de grupos era tocar en las iglesias, procesiones, actos solemnes y en fiestas públicas.
Encontramos una referencia más de sus nuevos roles de su expansión y aceptación en el cabildo de Valencia entre 1700-1707 justo en la guerra de sucesión, done se utilizó en el ámbito religioso y como ministril tocando en fiestas populares y todo tipo de actos solemnes para los cabildos.
En España como en el resto de países, los diferentes roles fueron sucediéndose paulatinamente a lo largo de los siglos XVI, XVII y XVIII. Por un lado es rol religioso, el rol en la orquesta y por otra parte en las bandas militares y como solista.
En la primera década del siglo XVIII, con la llegada de la corte de Felipe V, es de suponer que en la Capilla real, el serpentón fue utilizo en todos sus roles, pues el maestro de capilla el compositor Henry Desmarets era conocedor del instrumento en todos sus ámbitos musicales. A partir de este momento sólo quedó expandir el serpentón en España, siendo utilizado en las capillas de música y como ministril entre otros muchos roles.
Adentrándonos en el siglo XVIII y XIX, encontramos documentación que nos indica la presencia del serpentón en muchas regiones de la geografía y en varios ámbitos musicales. Pero no solo en el aspecto musical observamos este instrumento, también ha sido muy utilizado en la literatura, en textos teatrales y prensa llegando a convertirse el nombre del instrumento en palabra cotidiana para describir a personas y situaciones.

Sor Francisca de Godoy, abadesa del convento de Santa Lucía, celebró el día 5 con un Te Deum, la misa cantada y cohetes, la fortuna de su sobrino; D. Juan Manuel Álvarez de Faria, dio en la mañana del 9 una gran comida a todos los pobres de la cárcel y casa de caridad, y por la noche un refresco y concierto a los principales de la población” con variedad y abundancia de exquisitas bebidas y dulces secos empapelados”. La orquesta se componía de 13 violines, 4 trompas, 4 clarines, 2 flautas, dos bajones, 1 fagot y un serpentón.

en 1815 músicos licenciados de la banda del Regimiento Guadalajara, después de la guerra tocaban en corridas de toros en Valencia”

Después, ya en la discusión del Mensaje, el señor conde de Esteban Collantes coniparó al actual Gabinete con el serpentón del portugués, que era de grandes proporciones, de complicado registro de llaves y de deslumbradores reflejos metálicos. No tenía más que el inconveniente de que no sonaba. Protestamos del símil. Y llamamos en nuestro apoyo a los señores ministros de la Guerra y de Marina. De los cuales sería una vil calumnia asegurar que no han hecho nada en sus departamentos. Los han desorganizado. Lo cual no es poco, que digamos.

Por un motivo puramente musical. Había en Velletri un joven de una casa distinguida, moreno agraciado, y era el serpentón de la parroquia, quiero decir que tocaba el serpentón; pues este tal estaba perdidamente enamorado de una de mis discípulas, muchacha encantadora, con quien acababa yo de casarme… Yo que no Una pequeña banda de música que debía reemplazar a los instrumentos de cuerda que hasta entonces…que ha desaparecido; pero lo que más llamaba la atención era el serpentón, que como su nombre lo indica, era un gran …

MI PRIMA PEPA (CONTINUACIÓN)

— ¡Ah! Es que no suena. Pues, ¡si esto sonara!…— ¡Si el marqués sonara!… ¡Oh asombro cómico!
¡Se estremecerían los montes como bajo la impresión del cuerno de Rolando! Afortunadamente,
el marqués hacía el papel de serpentón en nuestra orquesta.


Durante la siguiente década el serpentón se consolidó dando un paso más, que fue ingresar como instrumento en la plantilla orquestal. Esto fue así gracias a la presencia de compositores extranjeros que llegaron a España trayendo consigo conocimientos y experiencia con el instrumento.
En 1721 encontramos la primera aparición del serpentón en la orquesta en la corte de Felipe V en una obra del maestro Facco, compositor italiano de la corte a partir de 1720.
A comienzos del reinado de Felipe V, las tropas de la casa real adoptan como modelo de ejército reinante el de la corte de Luis XIV de Francia y de esta forma y a lo largo de un amplio periodo de tiempo en el que incluso hay varios cambios de monarcas en 1746 Fernando VI, 1759 Carlos III, y en 1788 Carlos IV se van introduciendo nuevos instrumentos en las bandas militares, oboes, fagots, instrumentos de percusión turcos….. Aunque sin datos exactos que nos arrojen un poco de luz, pues habían instrumentos que tocaban en estas formaciones pero no aparecían en los recibos de pago, el serpentón podía haber tocado en las bandas militares pero como instrumento no oficial. De hecho, Carlos IV mando llamar al Luthier Alemán L. Rolland, quien era un constructor de instrumentos militares entre los que se encontraba el serpentón. De esta referencia se deduce que el serpentón era utilizado en las bandas militares. Pero no es hasta finales del siglo XVIII21, cuando aparece una formación relativamente estable cuando aparece oficialmente. De hecho los primeros datos son de 1808 como se muestra en las siguientes imágenes.

A continuación paso a detallar algunas de las bandas militares que incluyen serpentón en su formación:

-Banda de música del Regimiento de Infantería “Inmemorial del Rey” nº 123 y del antiguo Batallón de Infantería del Ministerio del Ejército. La primera de estas formaciones tiene su origen a finales del siglo XVIII. Su primera plantilla la formaban: 3 oboes, 2 fagotes, 2 clarinetes, 1 trompeta, 1 trompa, 1 serpentón y la percusión turca.
-Batallón Numancia 1818
-Banda de pardos de Santiago, banda destinada a la Abana (Cuba) en 1830
-Regimiento de Cuba, Regimiento de León, Regimiento de Cataluña, estas bandas contaban con dos serpentones cada una.
-Regimiento de infantería nº 2 de Mallorca. En el inventario de1812 de este regimiento consta la tenencia de dos serpentones.

banda militar 1
banda militar 2

Fuentes


Recerca Musicològica XIX, 2009 241-256 /La actividad musical dependiente del Cabildo Municipal de Valencia durante la Guerra de Sucesión/Raquel Serneguet Romero/Universitat de València
Aparato Bibliográfico para la Historia de Extremadura primer tomo 1875 por Barrantes
“Relación de producto, gastos y líquido beneficio de las corridas de Toros ejecutadas en los días 24, 25 y 26 de Octubre de 1815”. ADPV, IX-1/C-6.
El Correo militar. 27-4-1893 Año XXV.-Época V. Nlím. 5.247.
El soprano: comedia en dos actos de Julián Romea 1837
Recuerdos de treinta años: 1810-1840 – Página 53
La Ilustración ibérica (Barcelona. 1883). 18-2-1888
Revista de historia militar nº 87
Revista de las armas y servicios nº 505
CONCIERTO CONMEMORATIVODE LA CONCESIÓN DE LA LAUREADA COLECTIVA ALREGIMIENTO DE CABALLERÍA “ALCÁNTARA” Asesor Musical Antonio Mena Calvo
A la Abana quiero ir(Los Gallegos en la música de Cuba) de Ramón Pinheiro Almunia

Serpentonistas

Al adentrarme en los instrumentistas, debo decir que era bastante habitual que un mismo músico se dedicase a varios instrumentos al mismo tiempo, cualidad que formaba parte de los requisitos para pertenecer a determinadas capillas musicales. Algunas de las combinaciones eran bajón-serpentón, Chirimía-Cornetto, Sacabuche-bajón, etc., entre otras muchas combinaciones.
En España encontramos indicios de la presencia no solo de serpentonistas españoles sino también extranjeros contratados por diferentes instituciones, siendo de suponer que estos últimos enseñaron a tocar a los serpentonistas españoles. Por la presencia de los serpentones presentes en los museos españoles caben dos posibilidades, que hubiesen sido comprados como es seguro en algunos de los casos, o que hubiesen pertenecido a músicos de otras nacionalidades como fueron los franceses, ingleses e italianos entre otros los que trabajaron en España. A continuación haré referencia a los serpentonistas encontrados hasta el momento augurando nuevos descubrimientos para el futuro.
Jansana Domènec Gensuna: Serpentonista (no oficial) en la Capilla de la catedral de Barcelona finales del siglo XVII principios de XVIII.
Bardin: Serpentonista de origen francés en la Capilla del Duque de Osuna finales del siglo XVIII fallecido alrededor de 1799.
El cronista del AMZ alabó las cualidades técnicas e interpretativas del músico francés que solía interpretar con el serpentón los conciertos de trompa de G. Punto y A. Rosetti.
B…n, “Etwas”, pp.403-404. Mi traducción]: “Bandin, [es] un músico Francés, serpentón del Duque de Osuna. He escuchado muchos y buenos serpentones en Francia, pero a ninguno como Bandin. Toca los conciertos para trompa natural de Punto y Rosetti con gran destreza e incluso los conciertos ganan en calidad cuando son interpretados por él, siendo capaz de igualar los sonidos que en la trompa han de igualarse, y que incluso en los trompas más hábiles suenan apagados, haciéndolos sonar puros, llenos e iguales a los otros. He de hacer notar que cuando tiene que tocar un obligato, no lo hace con la boquilla de un serpentón sino con la boquilla de la trompa de caza, puesto que con esta puede tocar en la tesitura aguda de manera más delicada. ¡Lo cual se echaba en falta! Ahora ya está muerto. ¡Ah, el vino y las mujeres!”

Luciano Cordero El 27 de enero de 1789, pidió plaza interina de serpentonista por enfermedad de quien era titular, a lo cual, el cabildo, aceptó con la condición que en un tiempo futuro tomaría una decisión sobre la propiedad permanente de la plaza.

Ignacio Ortiz Zarate Catedral de Mexico Año 1800 Solicitó puesto en la santa iglesia para entre otras tareas musicales la de suplir la carencia de algunos instrumentos entre ellos el serpentón.

Vicente Ribera Trompista y serpentonista 1808

Manuel Herrera En 1802 se contrató a Herrera como bajonista y fagotista en la catedral de Oviedo. Alrededor de 1810 pidió licencia al cabildo para ingresar en el regimiento de Zamora con el serpentón.

José Noriega Serpentón militar 1814

Felipe Sabala Serpentonista en el Batallón de Infantería de Línea 1833

Martín Ferrán Serpentonista en Ejército del Estado Batalla Mil Nación 1833

José Vanegas Serpentonista de la catedral de Cuenca en +/- 1822

Nicolás Díaz Pérez Serpentonista de la orquesta nacional de España 1896

Fuentes

La música en Cataluña en el siglo XVII Josep Pavia i Simó pág. 35
El mecenazgo musical de las casas de Osuna y Benavente (1733-1844) por Juan Pablo Fernández González.
El mecenazgo musical de las casas de Osuna y Benavente (1733-1844) por Juan Pablo Fernández González.
Tesis: Jerarquía y resistencia en la catedral tapatía: músicos y cabildo en la segunda mitad del siglo XVIII por Jorge Gómez Naredo.
ACMG, actas capitulares, libro 15, folios 123v,124,24/sep/1800
Estudios sobre Fernando Sor Luis Gásser Ediciones del ICCMU

Repertorio para Serpentón

Aunque convencido de que hay mucha música por descubrir escondida en rincones oscuros de toda la geografía española, a continuación presento una muestra del repertorio para serpentón escrito por compositores españoles y extranjeros que realizaron en algún momento parte de su carrera musical para la casa real, algunas casas de la nobleza o para la iglesia entre otras instituciones.
En él, se entrevé que el serpentón estuvo presente en todos los ámbitos musicales durante los siglos XVII y XIX.
Curiosamente y según podemos leer en el artículo THE OPHICLEIDE IN SPAIN, WITH AN APPENDIX ON SOME 19th-CENTURY BRASS TUTORS IN SPAIN de B. Kenyon de Pascual , una Salve Regina compuesta en 1986 por el maestro de capilla de la catedral de Huesca, Juan José de Mur, contiene una parte para figle pero el compositor, sin embargo, explica que la palabra figle se utiliza para indicar cualquier instrumento de cobre bajo y que el ofhicleide no se utilizaba en Huesca.

G.Facco (1676-1753)

ZARZUELA AMOR
En abril de 1720 mediante concurso se hace efectiva la admisión de G. Facco, este fue violinista, violoncelista y compositor en la corte de Felipe V entre otros antes que él. Facco en el campo de la composición nos da la primera referencia de la utilización del serpentón. Parece probable que la primera presentación de la zarzuela AMOR, tuviera lugar con ocasión de la onomástica de la reina, el 10 de diciembre de 1721, en el auditorio del Buen Retiro. La obra utiliza un nutrido número de personajes (dieciocho y un instrumental que, además de la cuerda, requiere flautas, oboes, trompas de caza y serpentón).

Vicente palacios (1777-1836)

Dies Ire (1819)
Partitura original para 9 voces, 2 violines, 2 fagots, 2 trompas, trombón, serpentón y acompañamiento.
Domine Iesu Christi “ofertorio fúnebre de palacio”
Para 8 voces, 3 violines, 2 flautas, 2 clarinetes, 2 trompas en 6º tono, trombón, bajón, “serpentón y bajo”.

Miguel López Maestro de Capilla del Monasterio de Montserrat (ca. 1720)

Hilarión Eslava Y Elizondo (1807-1878)

Miserere
La instrumentación general de la partitura antigua incluye, además de las cinco partes de cuerda, una flauta, dos oboes, dos clarinetes, un fagot, dos trompas, un fliscorno, un trombón, un bucsen y un serpentón. El serpentón aparece en el versículo 7º Cor mundum, en el cual también encontramos, de forma puntual, un segundo fagot.

Manuel Rücker (1819) Profesor de música en Cádiz

Himno De Manuel Rücker Para Celebrar El Regreso A España De Fernando VII (1814)
Nace el sol (1814) Solo vocal, coro a 4 voces y banda Do Mayor, C
E: Mn, M 5307/38
La partitura manuscrita original, sin embargo, presenta los instrumentos en el siguiente
Orden, Clarinete 1º, Clarinete 2º, Clarinete 3º, Octavín [flautín] 82, Clarín [corneta] 83, Trombón
Serpentón, Fagote [fagot], Trompas, Redoblante [tambor], Bajo [instrumental 1, sin especificar]
Coro [cuatro partes vocales sin especificar nombres], [Bajo instrumental 2, sin especificar]

Fernando Sor (1778-1839)

Himno patriótico y guerrero con la orquesta militar para 4 voces y banda.

LARRAMENDI SORAZU, José Ignacio (1786-1855)

2 Pasodobles instrumentación: rq/cls/tps/fin/corno/serpentn/bo Genero: música de camara.

Martı́n y Soler Vicente (1754-1806)

Divertimento per a octet de vent (1795)
Para 2 oboes, 2 basset horns (o clarinets), 2 Trompas, 2 Fagots, y serpentón opcional (o contrabajo o contrafagot)

Fernández Caballero, Manuel (1835-1906)

Los africanistas Zarzuela en un acto